

En uso en negocios reales
Cerrá el día sabiendo cuánto vendiste.
biyu lleva las ventas, los gastos, el fiado y el cierre de tu negocio — en el teléfono que ya tenés. Gratis, sin cuentas y sin letra pequeña.
San Salvador, a la hora de abrir.
El cuaderno funciona. Hasta que no.
El fiado apuntado a lápiz, la cuenta en la calculadora del teléfono, la caja cuadrada de memoria. Ese sistema sostuvo negocios por décadas y nadie viene a humillarlo. Pero el cuaderno no te dice cuánto vendiste hoy, no te recuerda quién te debe y no se respalda solo si se pierde.
biyu es ese respaldo. Tampoco pide que cambiés cómo trabajás: pide que lo que ya hacés quede guardado.

Un día con biyu
No hay manual ni curva de aprendizaje: hay una jornada. Así se ve, de apertura a cierre.
Al abrir
Tu catálogo ya está: tus productos, con su foto y su precio, listos desde la primera vez. Cargarlos es tomarles una foto.
Al vender
Cobrar son dos toques. Y cada venta queda guardada con su impuesto separado, línea por línea: tu historial nace ordenado desde el primer día, no cuando tengás tiempo de ordenarlo.
Al fiar
Anotás quién te debe y cuánto, y cada abono descuenta lo que queda. El fiado deja de vivir en tu memoria y pasa a vivir donde lo podés consultar.
Al gastar
Le tomás una foto al recibo y biyu te propone el monto y el comercio. La foto no sale de tu teléfono: la lee la app aquí mismo, sin mandarla a ningún lado.
Al cerrar
El número del día, sin calculadora: cuánto vendiste, cuánto gastaste y cuánto te deben. Cerrás la puerta sabiendo cómo te fue.

El teléfono, el frasco y el cuaderno. Eso es todo lo que hace falta para llevar un negocio.
Gratis, y con recibo.
biyu no es una prueba gratis ni una versión recortada con candado. Es gratis por decisión escrita del proyecto: el libro de ventas, el cierre del día y el fiado no se cobran, nunca. El día que biyu cobre algo, será por cosas nuevas — no por lo que hoy ya es tuyo.
Tu información se queda en tu teléfono.
- Sin cuenta ni contraseña. Abrís la app y trabajás. Si cambiás de teléfono, un código de reclamo te devuelve todo.
- Las fotos no salen. Los recibos y las fotos de tus productos viven en tu teléfono; al respaldo viaja solo el texto.
- Hay respaldo. Si perdés el teléfono no perdés el negocio: tus datos se reponen con tu código.
Todo está escrito, en claro, en la política de privacidad de biyu — la misma que va declarada en Google Play.
Hecho en El Salvador, para El Salvador.
biyu se llama como se le dice a la plata aquí: biyuyo. Lo construye Cubo, una casa de software de San Salvador — la misma gente que responde el correo.